#FranciaCampeón - El temperamento del Francés y el manejo de la Inteligencia Emocional


Eric Cantona, uno de los grandes futbolistas franceses de todos los tiempos

!Ooh Ah Cantona, Ooh Ah Cantona, ​Ooh Ah, Ooh Ah, Ooh Ah, Cantona!​ ​gritaron las 60.000 almas que normalmente asistían al estadio de Old trafford a ver a su ídolo Eric Cantona, en la ciudad de Manchester, en un día lluvioso como cualquier otro de los aproximadamente 120 días de lluvia que se presentan al año en esta ciudad, algo que contrasta con la energía y el calor que emanan las 60.000 almas que gritan y las otras tantas que saltan y cantan durante todo el partido.

Pero no siempre fueron cánticos y alabanzas para Eric Cantona, uno de los grandes futbolistas franceses de todos los tiempos, que llegó al Leeds United Inglés en 1994 desde la Liga Francesa para así dar el gran salto de calidad al Manchester United en 1995. Pero antes de tener al Old Trafford casi que a sus pies mientras tiraba gambetas y pases filtrados Cantona fue un futbolista tremendamente emocional que tomaba decisiones en la cancha de acuerdo a su estado emocional.

A finales de 1991 Cantona fue suspendido 3 fechas por tirarle la pelota a la cara al juez que lo expulsó de un partido. La sanción pasó de 3 fechas a 2 meses al llamar idiotas a los oficiales de la federación francesa que llevaban su caso. En ese momento tenía 24 años, y anunció su retiro del fútbol, claramente una decisión emocional, no pensada. El talento innegable de Cantona, impulsó a Michel Platini, seleccionador francés de la época, con la ayuda de un psicólogo deportivo, a convencer a Cantona de que desistiera del retiro y se marchara a Inglaterra, a una liga donde conocían muy poco sobre su temperamento emocional.

Cantona jugó durante 5 temporadas en el Manchester United, logrando ganar 5 premier leagues, dos FA cups y 4 League Cups. Un palmarés impresionante que terminaría siendo opacado por el momento “más conocido y tal vez más oscuro de su carrera”. El 25 de enero de 1995, cuando salía expulsado de la cancha del Crystal Palace por una patada a un adversario, un joven hincha de 20 años vinculado a grupos de extrema derecha, lo insultó tirándole groserías como “vuelve a Francia, hijo de puta francés”, y Cantona reaccionó saltando desde la cancha hasta la tribuna para darle la patada karateka más famosa de la historia del fútbol. Finalmente la suspensión terminó en ocho meses, una multa a 10.000 libras y una condena a dos semanas de cárcel, que conmutó con 120 horas de servicio comunitario.

Y entonces, qué tienen que ver Cantona y su patada Karateka con todo esto? Pues que Cantona, por más crack que fuera, terminó siendo más recordado por su patada karateka que por sus jugadas, goles y títulos. Cantona fue un jugador con una capacidad técnica increíble pero con una inteligencia emocional​ muy por debajo de su calidad como jugador


Cantona reaccionó saltando desde la cancha hasta la tribuna para darle al hincha la patada karateka más famosa de toda su historia.


La Inteligencia Emocional​ es “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de otros, para así motivarnos, y para manejar las emociones en el plano personal y laboral”, que viene a ser la capacidad de percibir emociones para así pensar, razonar y tomar decisiones basados en estas emociones. En el caso de Cantona, el podía percibir sus emociones dentro de una cancha, pero no podía controlarlas, lo que le impedía pensar, razonar o tomar alguna decisión acertada.

Entonces la pregunta es, cómo afecta la inteligencia emocional​ a nuestra startup o nuestro trabajo? Pues es un poco más simple de lo que creemos, si uds son por ejemplo devs freelance o devs qué tienen una startup, saben que las horas de trabajo son largas y las tareas demasiadas y si mezclamos eso con entregas de proyectos, problemas con otros devs, o el equipo de QA, o clientes que se demoran en pagar, las razones para cargarse y explotar terminan sobrando, y es ahí dónde la inteligencia emocional​ entra en juego, ya que por no saber cómo manejarla terminamos tomado malas o muy malas decisiones en momentos de mucho estrés.


“las horas de trabajo son largas y las tareas demasiadas y si mezclamos eso con entregas de proyectos, problemas con otros devs, o el equipo de QA, o clientes que se demoran en pagar, las razones para cargarse y explotar terminan sobrando”
El manejo de la inteligencia emocional​ no es algo que se aprende de la noche a la mañana ya que involucra comportamientos asentados en nosotros por años, pero afortunadamente siempre habrá un lugar por dónde empezar y estos son cinco de tips para que aprendamos a manejar nuestra inteligencia emocional.

Desarrollar​ un entendimiento de las emociones. Lo primero es empezar analizando nuestro temperamento durante el día, y entender qué momentos me ponen de mal genio y qué momentos me permiten estar tranquilo. Hay que tener en cuenta que el malhumor puede ser contagioso.

Aprender a manejar las emociones identificando los momentos de buenos y malos humores. Al identificar en qué momento podemos estar de mal genio, podemos tomar una pausa y pensar antes de actuar. Es importante aprender la diferencia entre frustración o ira, o ira y autocompasión. Son sentimientos válidos que no podemos ni debemos suprimir, pero que tenemos que controlar.

Proactividad vs Reactividad todos hemos tenido que trabajar con clientes difíciles ó devs “incomprendidos”, que a veces sacan lo peor en nosotros. Hay muchas maneras de ser proactivos cuando se debe tratar con personas o situaciones complejas, una de ellas es dar un paso atrás, pensar un poco y por ejemplo, ponerse en los zapatos del otro para poder entender de dónde viene esa agresividad o esa complejidad.

Capacidad para recuperarse de la adversidad, que representa la capacidad de las personas para entender el contexto de las situaciones, tener siempre un objetivo claro y el poder asimilar las derrotas (que normalmente nos muchas más que las victorias) analizando con cabeza fría la situación y el porqué de lo ocurrido. Todos los seres humanos tenemos la tendencia a tener sentimientos de autocompasión y odio después de una derrota, lo importante es evitar esos sentimientos a toda costa que son los que no nos permiten ver con claridad el panorama completo de un problema.